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20 02
Los problemas se detectaron el pasado mes de agosto y vecinos ven como día a día como crecen las grietas de sus casas

Foto: Torcuato Fandila
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Ocho viviendas del primer tramo de la calle 28 de Febrero en Dehesas de Guadix se encuentran afectadas por un corrimiento de tierras. El origen del corrimiento en una filtración de aguas. El agua reventó literalmente un muro de contención el pasado mes de agosto y ahí comenzó el problema. Para los vecinos que viven en la zona las grietas que han ido apareciendo en sus viviendas a lo largo de estos meses se han convertido en una situación de angustia permanente. Los vecinos continúan viviendo en sus casas y ven como los testigos colocados en las grietas van mostrando como día a día sus casas ceden ante el empuje de la tierra.
Es el caso de Beatriz Serrano e Inocencia García, madre e hija. Beatriz vive sola junto a su hija, en casa de inocencia son cuatro de familia. Las casas de una y otra comparten el problema, la medianería es una buena muestra de como el problema se comparte en familia. La casa de la madre, Beatriz, ha cedido y con ella ha arrastrado a la de su hija. Beatriz comparte su día con los puntales, con las grietas y los materiales -yesos y terrones de arena- que cada día van cayendo desde el techo. Ayer mismo, Beatriz encontró en el mismo tranco de su puerta un testero que había caído a primera hora de la mañana desde el balcón, un recordatorio a la puerta de casa del peligro que corren en casa.
Inocencia muestra su angustia ante el avance de la tierra, que se muestra implacable. “Me cada día arena en la cabeza”, dice Inocencia que aguanta el mal rato con resignación. La situación no se queda en el estoicismo de las familias que ven la progresión del corrimiento de tierras. El hijo de Inocencia, Marco Antonio de 27 años, ha tenido que acudir al médico por la situación de tensión que tiene que soportar cada vez que entra o duerme en su casa. “Ha perdido el sueño ante el miedo de que esto se caiga”. Marco Antonio tiene diagnosticada una depresión, según su madre, desde que viven el problema.
Los vecinos no saben nada, sólo ven y observan como cada cierto tiempo se pasan técnicos, fotógrafos o peritos para diagnosticar la situación. “Una vecina me han dicho que han hecho una prospección de tierras y han sacado agua a quince metros”, dice Inocencia. Esta es toda la información de la que dispone. “Dios sabe de cuándo viene esto”, lamenta la vecina para referirse a un origen remoto del problema.
También lamenta falta de información el alcalde del pueblo, Antonio Jesús Moraleda (PP). El alcalde no encuentra solución hasta el momento la única posibilidad que ha tenido ha sido la de “unir los fondos de la concertación de los próximos cuatro ejercicios”.
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